Hacer jabón casero a partir de aceite usado es una actividad que puede parecer un poco intimidante, pero déjame asegurarte que no lo es.
Y con este posible nuevo hobbie, no sólo estarás dando un nuevo uso a un producto que de otra forma terminaría en el desagüe, sino que también estarás contribuyendo a la reducción de residuos y a la protección del medio ambiente.
Seguramente te preguntes cómo es posible convertir ese aceite marrón oscuro en un jabón suave y limpio, o tal vez te preocupe que el proceso sea demasiado complicado y requiera muchos ingredientes especializados.
Afortunadamente, hacer jabón con aceite usado es sorprendentemente sencillo y sólo requiere tres ingredientes básicos: aceite, agua y sosa cáustica.
Siempre que sigas las instrucciones cuidadosamente y tomes las medidas de seguridad necesarias, podrás hacer tu propio jabón con aromas personalizado.
1) Reúne los ingredientes y el equipo necesario
Antes de comenzar con cualquier proceso de fabricación, necesitas reunir todos los elementos necesarios.
Afortunadamente, como mencioné antes, sólo necesitas tres ingredientes:
- aceite usado (filtrado para eliminar partículas de comida): como referencia tomaremos 1 litro,
- agua destilada; 135 cc,
- sosa cáustica: 345 gr
Si eres fanática de los aromas como yo, también te recomiendo agregar alguno de tus aceites esenciales favoritos.
En cuanto al equipo, necesitarás:
- una balanza de cocina para pesar los ingredientes,
- una jarra resistente al calor para mezclarlos,
- un molde para darle forma a tu jabón
- guantes de goma
- y gafas de seguridad para proteger tus ojos y manos durante el proceso.
Puede parecer una lista larga, pero la mayoría de estos artículos ya los tendrás en casa o podrás encontrarlos fácilmente en cualquier tienda de suministros de cocina.
Nota importante: la sosa cáustica puede ser peligrosa si no se maneja correctamente. La sosa cáustica no es intrínsecamente mala, pero hay que tratarla con el respeto que merece. Así que asegúrate de trabajar en un área bien ventilada y de evitar el contacto directo con la piel.
2) Proceso de saponificación

Ahora que tienes todos tus ingredientes y equipo listo, es hora de comenzar el verdadero proceso de hacer jabón: la saponificación.
Se trata de la reacción química que ocurre cuando mezclas aceite y sosa cáustica, produciendo glicerina y jabón.
El primer paso en este proceso es disolver la sosa cáustica en agua. Este es un paso crucial y debe hacerse correctamente. La adición de agua a la sosa cáustica puede causar una reacción violenta. Por lo tanto, siempre debes agregar la sosa cáustica al agua, nunca al revés.
Una vez que la solución de sosa cáustica se haya enfriado a temperatura ambiente, puedes agregarla lentamente al aceite usado, removiendo constantemente hasta obtener una mezcla homogénea.
Luego, continuarás removiendo hasta que tu jabón alcance el estado conocido como “traza”, es decir, cuando la mezcla espese y parezca pudín.
5 pasos para hacer jabón con aceite usado:
- Preparación de la sosa cáustica: Vierte lentamente 135 gramos de sosa cáustica en 345 cc de agua destilada, mezclando con cuidado. Realiza este paso en un área bien ventilada y usando equipo de protección como guantes y gafas de seguridad. La mezcla se calentará y emitirá vapores, así que ten cuidado.
- Mezcla con el aceite: Una vez que la solución de sosa cáustica se haya enfriado a aproximadamente 43-49°C (110-120°F), viértela lentamente sobre el litro de aceite usado, que también debe estar aproximadamente a la misma temperatura.
- Mezclado hasta alcanzar la “Traza”: Mezcla la solución de sosa y el aceite constantemente. Puedes usar una batidora de mano para agilizar el proceso. Continúa mezclando hasta que la mezcla espese y alcance el punto de “traza”, que se parece a una consistencia de pudín o mayonesa.
- Agregado de aceites escenciales: Una vez que hayas llegado a este punto, puedes agregar el aceite esencial. La cantidad varía según la intensidad del aroma deseado y el tipo de aceite esencial, pero una regla general es usar aproximadamente 1-3% del peso de los aceites en tu receta. Por ejemplo, para un litro de aceite, podrías usar entre 9 a 27 mililitros de aceite esencial.
- Moldeado y curado: Vierte la mezcla en moldes y déjala reposar hasta que se endurezca. Luego, desmolda el jabón y córtalo en barras. Las barras de jabón necesitarán curarse durante varias semanas antes de ser utilizadas.
Estas cantidades son aproximadas y pueden variar ligeramente dependiendo del tipo específico de aceite usado y las condiciones ambientales. Es importante realizar los cálculos adecuados para la saponificación y seguir las medidas de seguridad necesarias al trabajar con sosa cáustica.
Tip extra:
Si por ejemplo decides hacer un jabón de lavanda, puedes espolvorear por encima del moldeado antes que se endurezca con unas flores de lavanda naturales. Le darán un toque artesanal que hasta podría convertir tus jabones en un regalo ideal. También puedes probar con manzanilla o caléndula.
3) No todos los aceites son iguales, pero todos sirven
Si bien estamos utilizando aceite usado en este proceso, es importante tener en cuenta que no todos los aceites son iguales y cada tipo de aceite produce un jabón con características diferentes.
Por ejemplo, el aceite de oliva da como resultado un jabón suave y nutritivo, mientras que el aceite de coco produce una espuma abundante y cremosa.
Quizás hayas estado utilizando un tipo particular de aceite para cocinar y te estés preguntando si es adecuado para hacer jabón.
La respuesta es sí, la mayoría de los aceites que utilizamos en la cocina son perfectamente aptos para hacer jabón. El secreto está en conocer las propiedades del aceite que estás utilizando y ajustar la receta acorde a ello.
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Por lo tanto, investiga un poco sobre el tipo de aceite que tienes y ajusta tu receta si es necesario. Tu paciencia y cuidado darán como resultado un jabón personalizado y perfecto para tus necesidades.
4) El jabón necesita tiempo para curarse
Una vez que has vertido la mezcla de jabón en tu molde y ha tenido suficiente tiempo para endurecerse, podrías pensar que tu jabón está listo para usarse.
Sin embargo, hay un paso final, y esencial, en el proceso de fabricación de jabón: el curado.
Este proceso implica dejar el jabón en un área fresca y bien ventilada durante varias semanas.
Durante este tiempo, el agua restante en el jabón se evaporará, lo que resultará en un jabón más duro y duradero.
Es interesante destacar que durante este proceso de curado, la saponificación continúa. Incluso después de que el jabón ha sido formado, la sosa cáustica sigue reaccionando con los ácidos grasos en el aceite para producir aún más glicerina.
Así que, aunque pueda parecer que tu jabón está simplemente sentado allí, en realidad está pasando por cambios químicos que mejorarán su calidad y durabilidad.
El proceso de curado puede tomar desde unas pocas semanas hasta varios meses, dependiendo del tipo de aceite usado y las condiciones ambientales.
5) La falla es parte del proceso
Voy a hacer un paréntesis y ser honesta aquí.
Si bien mi intención es motivarte, no todo saldrá perfecto en tu primer intento de hacer jabón. Podrías encontrarte con un lote que no se endurece correctamente, o uno que se separa en el molde. O tal vez tu jabón tenga un olor extraño o una textura arenosa. Esto es normal y es parte del proceso de aprendizaje.
Incluso los fabricantes de jabón más experimentados tienen lotes fallidos de vez en cuando. Lo importante es no desanimarte y aprender de estos errores. Cada fracaso es una oportunidad para mejorar y perfeccionar tus habilidades.
Así que no te desesperes si las cosas no van según lo planeado. Toma nota de lo que salió mal, haz los ajustes necesarios y sigue adelante. La satisfacción que obtendrás al final valdrá cada reto superado en el camino.
Disfruta del proceso y celebra tus logros

Hacer tu propio jabón a partir de aceite usado no es sólo una forma eficiente y ecológica de reciclar, sino que también puede ser una actividad profundamente gratificante y divertida.
Te permite ser creativo, experimentar con diferentes aceites y aromas, y al final, te recompensa con un producto útil y hecho a mano.
Te recomiendo que te tomes el tiempo para disfrutar de cada paso del proceso, desde la recolección del aceite hasta el corte final del jabón. Cada lote de jabón que haces es una expresión de tu creatividad y dedicación.
¿Por qué es importante reciclar el aceite usado?
Me gustaría aprovechar para hablar sobre por qué esto es tan importante.
El aceite usado, especialmente el aceite de cocina, es un producto que a menudo se desecha sin pensar. Sin embargo, este acto aparentemente inocuo puede tener un impacto significativo en nuestro medio ambiente.
Cuando el aceite usado se vierte por el desagüe, puede causar serios problemas en nuestras tuberías y sistemas de alcantarillado.
Además, si llega a nuestros ríos y océanos, puede ser perjudicial para la vida acuática. Es por eso que es crucial encontrar formas de reutilizar y reciclar este producto en lugar de simplemente desecharlo.
Hacer jabón a partir de aceite usado es solo una de las muchas formas en que puedes contribuir a reducir este tipo de contaminación ambiental. No sólo estás creando un producto útil para ti y tu familia, sino que también estás ayudando a proteger nuestro planeta.
Además, la fabricación de jabón puede ser un pasatiempo gratificante. Puedes experimentar con diferentes tipos de aceites, agregar tus propios aromas y colores, e incluso crear tus propios diseños de jabón. Este es un proyecto que te permite ser creativo mientras haces algo positivo para el medio ambiente.
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